Es muy dificil , pero esperemos que a partir de que La Corte obliga a adecuar las estaciones de subte para personas con discapacidad, sea un poquito menos trumático.
La Corte Suprema de Justicia, por una acción de amparo patrocinada por la ADC, rechazó el recurso extraordinario presentado por el Estado Nacional, con lo cual quedó firme el fallo de primera instancia que obliga a Metrovías y al Estado a readecuar todas las estaciones del subterráneo para personas con movilidad reducida.
Con el patrocinio de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), una persona con discapacidad motriz había iniciado en mayo de 2006 una acción de amparo para que todas las estaciones del subterráneo de
la ciudad de Buenos Aires fuesen readecuadas para el acceso de personas con movilidad reducida.
En junio de 2007, la jueza federal Liliana Heiland, a cargo del Juzgado Contencioso Administrativo Federal No. 10, ordenó a Metrovías y al Estado Nacional a que, en un plazo de 6 meses, “provean todo lo
necesario para la elaboración y aprobación de los planes de obra
pendientes” para la readecuación de las estaciones de subterráneos a las necesidades de las personas con discapacidad; y “fijando términos razonables de finalización”. Asimismo, exhortó a la Comisión Nacional
de Regulación del Transporte a “fiscalizar el cumplimiento de las obligaciones impuestas a Metrovías”. Sin embargo, esta decisión fue apelada por Metrovías y el Estado Nacional.
En octubre pasado la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal rechazó dicha apelación por la que Metrovías y el Estado Nacional pretendían evitar la aplicación de las normas nacionales e internacionales de protección para las personas con discapacidad en materia de transporte público, y, en consecuencia, confirmó la sentencia de primera instancia.
Sin embargo, el Estado Nacional presentó un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para no cumplir con la condena. Dicho recurso fue rechazado por el Alto Tribunal agotándose, de esta manera, las posibilidades de impedir el cumplimiento de la sentencia. Por ello, el Estado y Metrovías deberán concretar el plan de obras.
Sin embargo, luego de la crisis económica de 2001, el Gobierno declaró al año siguiente la emergencia ferroviaria y la gran mayoría de las obras previstas en el sector fueron suspendidas.
Cuando el Estado Nacional le otorgó en 1994 la concesión de los subtes, no se incluyó la obligación de adecuar las estaciones para el acceso de discapacitados. Ese punto recién fue incluido en 1999, cuando el contrato fue renegociado. Entonces la empresa presentó un plan de obras, que comenzó con la instalación de los ascensores en las estaciones Tribunales y Facultad de Medicina de la línea D.que nunca funcionaron y ya llegamos a 2009.
Hoy Metrovías tiene en obras de adecuación sólo cuatro estaciones: Catedral, Callao (de la línea D), Uruguay y Callao (línea B). Sin embargo, en la CNRT aseguraron que la concesionaria asumió la obligación de que antes de fin de año sean accesibles para discapacitados 11 estaciones más: Pellegrini, Alem, Lacroze (línea B), 9 de Julio, Palermo, Olleros (línea D), Diagonal Norte, Independencia, Constitución, Retiro (línea C) e Independencia (línea E). Si no cumple, en el organismo de control dijeron que la empresa será multada.
En la sentencia, la jueza Heiland, del fuero federal en lo Contencioso Administrativo, consideró que Metrovías (como concesionario) y el Estado Nacional (como responsable de controlar al operador) “han incumplido con su obligación de adaptar el servicio público de subterráneos”.