La dislexia es el defecto en el aprendizaje de la lectoescritura en niños de coeficiente normal y la deficiencia ortográfica en adultos. Sus consecuencias no se limitan al ámbito escolar ya que produce trastornos en la conducta y dificultad para otras actividades sociales
La dislexia no sólo plantea problemas para leer o escribir, sino que engloba otras dificultades de aprendizaje. Por ejemplo, quien padezca de disgrafía tendrá dificultades en el trazado correcto de las letras, en el paralelismo de las líneas, en el tamaño de las palabras o en la presión al escribir. También se puede padecer “disortografía” o dificultad para aplicar las más simples reglas ortográficas. Otros trastornos relacionados con la dislexia son: discronía, discalculia, dispraxia, déficit de atención, trastornos de conducta y precocidad intelectual.
Según M. Thomson la dislexia es “una grave dificultad con la forma escrita del lenguaje, que es independiente de cualquier causa intelectual, cultural y emocional. Se caracteriza porque las adquisiciones del individuo en el ámbito de la lectura, la escritura y el deletreo, están muy por debajo del nivel esperado en función de su inteligencia y de su edad cronológica. Es un problema de índole cognitivo, que afecta a aquellas habilidades lingüísticas asociadas con la modalidad escrita, particularmente el paso de la codificación visual a la verbal, la memoria a corto plazo, la percepción de orden y la secuenciación”.
El disléxico presenta dificultades específicas para identificar, comprender y reproducir los símbolos escritos. Su organización deficiente del espacio se manifiesta particularmente por la dificultad de situar las diversas partes de su cuerpo en la debida relación unas con otras. Las nociones de alto y bajo, delante y detrás, y sobre todo, derecha e izquierda pueden ser confusas.
La dislexia puede ir unida a otros problemas de aprendizaje escolar, como la disgrafía (dificultades en el trazado correcto de las letras, en el tamaño de estas, en la presión de la escritura…), la disortografía (dificultades en el uso correcto de las reglas de ortografía), dificultades de pronunciación, etc.
Los niños disléxicos suelen presentar una serie de características personales derivadas de su problema de aprendizaje:
-Falta de atención. Se debe principalmente al gran esfuerzo intelectual que deben realizar para superar sus dificultades, lo cual les lleva a fatigarse fácilmente, derivando esto lógicamente en una atención inestable y poco continuada.
-Desinterés por el estudio. El desconocimiento del problema por parte de profesores y padres les llevan a calificar al niño disléxico como un niño “vago” o con cierto retraso evolutivo, lo cual repercute negativamente en la personalidad del niño, que puede llegar a desarrollar conductas disruptivas o caer en una depresión.
-Inadaptación personal.
Hay distintas teorías sobre el motivo de esta alteración del lenguaje.
Recientemente el neurólogo Michel Habib explicó sus investigaciones al respecto.

Octubre 18, 2006 a las 1:31 am |
me parece muy interesante el tema de la dislexia pues así se puede identificar a las persona que tienen este problema de aprendizaje